Tres historias de clandestinidad
Tres películas recientes, una iraní, una brasilera y una estadounidense, guardan paralelos inquietantes que me gustaría comentar para intentar entender mejor. Se trata de Fue solo un accidente (FSUA), de Jafar Panahi, El agente secreto (EAS), de Kleber Mendonça Filho, y Una batalla tras otra (UBTO), de Paul Thomas Anderson. Las tres están protagonizadas por perseguidos políticos: Vahid, un mecánico que ha sido torturado por el régimen iraní; Armando, un profesor universitario que expuso la corrupción de un empresario durante la dictadura brasilera; y Pat, un revolucionario prófugo que intenta proteger a su hijastra de la persecución militar. Las tres son historias del gato y el ratón que conectan movimientos políticos desde la década de 1970 hasta hoy; es decir, ejercicios de memoria para heridas sociales que no cierran, catarsis narrativas. Me interesan estos paralelos porque pueden señalar patrones culturales. No es simple casualidad que una época cuente variaciones de las mismas hi...